Verpa digitaliformis



Continuando con las especies de setas primaverales, os presento hoy esta Verpa digitaliformis, conocida antiguamente como Verpa conica, y enmarcada dentro de los hongos Ascomycetos.

Puede alcanzar portes de 10-15 centímetros de altura en el mejor de los casos, es una seta bastante frágil y toda ella es hueca. El píe es de color blanco sucio o cremoso, prácticamente liso a excepción de una finas granulaciones que lo hacen suavemente rugoso, uniéndose al sombrero en el extremo final del mismo, lo que nos ayudará a distinguirlo de otras especies como Mitrophora semilibera, de la que ya hemos hablado, y donde esa unión se produce más o menos a la mitad del sombrero.

El citado sombrero es bastante corto en relación con la longitud del píe, ya que no suele superar los 2-3 centímetros de altura, es de color marrón oscuro o pardo-rojizo y tiene forma típica de dedal, de ahí el nombre de digitaliformis. En este caso es liso, sin costillas, ni alvéolos de ningún tipo, lo que le diferencia claramente de especies como Verpa bohemica, eso sí es algo ondulado, sobre todo en el borde y posee un ligera rugosidad en su superficie.

Es una especie de ecología saprófita, no muy abundante, más bien rara, que se desarrolla principalmente en bosques de ribera, a veces también en bosques húmedos de planifolios o en praderas, aunque con menos frecuencia.

La fotografía la realicé hace ya tres primaveras, durante el mes de abril en una pradera cercana al Río Cega, donde la suelo encontrar casi todos los años.


Subdivisión - Ascomycotina; Orden - Pezizales; Familia - Morchellaceae
Género - Verpa; Especie - Verpa digitaliformis

45mm; f8; 1/30; 100ISO; Trípode

Bellardia trixago - Gallocresta



Para cerrar la semana con una nueva entrada sobre flora, os traigo hoy esta espectacular planta de las familia de las escrofulariáceas como es Bellardía trixago, conocida comúnmente como Gallocresta, aunque no es la única que tiene ese nombre, lo comparte por ejemplo con la Salvia vebenaca que recibe también ese apelativo y un día de estos desfilará por esta pasarela.

Es una planta hemiparásita ya que además de hacer la función fotosintética para obtener el alimento, parasita las raíces de otras plantas para completar su aporte de nutrientes.

Puede alcanzar portes de hasta 50 centímetros, a partir de un único tallo, estando toda ella cubierta de una especie de pelillos glandulosos, como podéis apreciar en la fotografía.

Sus hojas son opuestas, sin peciolo y con forma más o menos lanceolada, mientras que las flores agrupadas en espigas, pueden ser de dos colores, bien totalmente amarillas o bien, como en el caso de la que os presento, de color blanco-rosado. En ambos casos poseen dos labios, uno superior en forma de casco y otro inferior trilobulado de mayor tamaño que el superior.

Florece desde finales de primavera hasta mediados del verano habitando prados, pastos y matorrales de terreno más bien seco, por lo que suele ser una planta bastante común.

La fotografía la realicé a mediados del mes de junio, de hace ya tres primaveras (hay que dar salida al archivo) cuando comenzaba en el mundo reflex, en la subida al Puerto de la Quesera, dentro de las sierra segoviana de Ayllón, uno de mis lugares favoritos de campeo en cualquier época del año, a pesar de que tengo una hora larga de coche para llegar...


Clase - Magnoliopsida; Orden - Lamiales; Familia - Scrophulariaceae
Género - Bellardia; Especie - Bellardia trixago

40mm; f7,1; 1/100; 100ISO; Trípode

Gyromitra esculenta - Bonete



La que os presento hoy es una seta bastante conocida del amplio grupo (Subdivisión) de los Ascomycetos que hace acto de presencia durante la primavera, como la mayor parte de los congéneres de su grupo.

Es un hongo de ecología saprófita, al que se denomina habitualmente como Bonete, haciendo referencia a ese sombrero que antiguamente lucían los altos cargos eclesiásticos. También su nombre científico hace referencia a ello (Gyromitra), ya que gyros significa redondeado y mitra alude también a ese sombrero usado por obispos y otros mandos de la iglesia.

Se suele decir normalmente que su sombrero tiene forma cerebriforme, destacando en él un color marrón-rozijo, mientras que el corto píe es de color blanquecino cremoso, a veces surcado y siempre hueco, como el sombrero.

Posee en ocasiones buen tamaño, alcanzano los 10-12 centímetros de altura y otros tantos de anchura, pudiéndose confundir con Gyromitra gigas de mayor porte todavía, pero eso sí mucho más rara por estas latitudes.

Como comentaba hace unos días cuando hablabamos de la Colmenilla (Morchella esculenta), con la cual podemos llegar a confundir, hay que tener mucho cuidado ya que la primera aunque tóxica puede llegar a ser consumida bajo unas determinadas premisas, cosa que no ocurre con esta especie, que fue considerada como comestible hasta finales del siglo pasado, para posteriormente prohibir su comercialización y desaconsejar por completo su consumo debido al numero de intoxicaciones y muertes ocasionadas.

Pese a todo ello en algunos paises escandinavos se sigue consumiendo todavía, exponiéndose así a un posible síndrome giromitriano en el que destacan los problemas gastrointestinales iniciales, seguidos de vértigos, convulsiones, afecciones hepáticas, hemolisis, fallos renales y posiblemente la muerte, además no hay que olvidar que estas sustancias (giromitrinas) son bioacumulativas, por lo que la intoxicación puede sobrevenir después de varias ingestas aparentemente inocuas.

Una buena muestra de que inicialmente se consideró como comestible, es su nombre (esculenta) que deriva del latín y significa precisamente eso buen comestible o suculento.

La fotografía fue realizada a finales del mes de abril en la vertiente segoviana de la Sierra de Guadarrama, donde por esas fechas es una seta no difícil de encontrar, ya que se desarrolla bajo coníferas y praderas de montaña.


Subdivisión - Ascomycotina; Orden - Pezizales; Familia - Helvallaceae
Género - Gyromitra; Especie - Gyromitra esculenta

100mm; f11; 1/8; 100 ISO; Trípode y Flash integrado

Psysomeloe sp. - Aceitera o Carraleja



Las Aceiteras o Carralejas son insectos pertenecientes a la familia de los coleópteros (Coleoptera), aunque no se parezca mucho a lo que estamos acostumbrados a ver dentro de este orden de los insectos.

Las hembras alcanzan fácilmente los 3 centímetros de longitud y el centímetro y medio en el caso de los machos, son totalmente de color negro, resaltando en ocasiones algunos salientes anaranjados en el cuello y entre los segmentos del abdomen.

Posee unas largas y segmentadas antenas y un cuello algo más estrecho que la cabeza y mucho más que el abdomen. Como se puede apreciar, las alas o élitros son muy cortos, al igual que las patas, también bastante cortas.

Es un insecto de movimientos lentos, muy torpes, lo que hace fácil el poder contemplarlo e incluso fotografiarlo, aunque esto último no se ve facilitado por esa especie de sustancia oleosa (sangre o hemolinfa del insecto) que hace honor a su nombre y que segrega cuando se ve amenazado, ya que suele generar algunos reflejos difíciles de atenuar.

Esta sustancia es bastante irritante para la piel y los tejidos conjuntivos, por lo que se aconseja no manipularlos. Comentan además que estos insectos fueron usados hace siglos como afrodisíacos ya que contienen en su hemolinfa una sustancia denominada cantaridina, pero que produce efectos muy irritantes en el organismo.

Lo curioso de estos animales es su sistema de propagación, ya que en sus fases larvarias se convierten en parásitos de otros insectos como abejas o saltamontes, y es que las hembras de estas especies depositan en el suelo miles de huevos durante la primavera, al eclosionar, las larvas treparán hasta las flores a la espera de su hospedante, al que se agarrarán fuertemente para ser transportadas hasta su nido, lugar en el cual, las larvas de la aceitera se soltarán y comenzarán a alimentarse de los huevos del hospedante hasta alcanzar el estado adulto, y en el caso de que el hospedante sea una abeja, lo hará también de su miel o su polen.

La fotografía la realicé durante la pasada primavera entre las hierbas de un monte de encinas a orillas del Río Pirón, donde hasta la fecha no había visto nunca este insecto, por lo que me llamó la atención su presencia allí...

Por último, dar las gracias Javier de Macroinstantes por la ayuda a la idenficación.



Clase - Insecta; Orden - Coleoptera; Familia - Meloidae
Género - Psysomeloe; Especie - Psysomeloe sp.

100mm; f8; 1/160; 100ISO; Flash

Primula veris - Primavera



Como preámbulo de esta nueva primavera que mañana llega y para celebrarlo con todos vosotros, os traigo una bonita planta con ese nombre precisamente.

La primula veris o Primavera pertenece a la familia de las primuláceas (Primulaceae), de las que de momento hemos hablado poco en el blog... tiempo al tiempo!!

Es una planta herbácea, perenne y de bajo porte. Sus hojas, bastante grandes y con forma obovada que se estrecha bastante en la base, forman una roseta basal. Las flores, por su parte, se disponen en una umbela con bastantes unidades que parten de un largo tallo, ambos, tanto el tallo como el cáliz de las flores poseen una densa pilosidad lo que les da un color blanquecino-verdoso. Los pétalos, de pequeño tamaño en comparación con el cáliz, son de un intenso color amarillo en los que aparece una pequeña mancha anaranjada en la base.

Se llama de manera genérica Primavera a todas las plantas del género Primula, ya que su floración suele coincidir con los comienzos de esta estación, habitando en prados, pastizales, claros y bordes de bosques.

A parte de su uso ornamental y medicinal, empleada para tratar problemas respiratorios y de la piel, he podido averiguar que se han utilizado sus flores para aromatizar bebidas alcohólicas, principalmente vinos.

La fotografía la realicé a mediados del mes de abril en las proximidades al Río Cega, y es que aunque se nombre sea el de primavera, no suele ser precisamente de las primeras en florecer por esta zona...


Clase - Magnoliopsida; Orden - Ericales; Familia - Primulaceae
Género - Primula; Especie - Primula veris

100mm; f11; 1/60; 100ISO; Trípode; Flash integrado

Helvella leucomelaena



De nuevo os presento una especie del género Helvella, os preguntaréis ¿pero no nos dijiste que las Helvella eran aquellas con un píe bastante patente y un sombrero alveolado que recordaba a una silla de montar?. Pues sí, lo dije en su día cuando os presente a Helvella leucopus y Helvella elastica, pero hoy tengo que deciros que no todas las Helvella poseen ese tipo de sombrero, y una muestra de ello es esta Helvella leucomelaena, que como podéis apreciar tiene un sombrero en forma de copa.

No es la única Helvella que lo tiene así, entre las más conocidas están H. acetabulum y H. costifera que también lo tienen de esta forma, y debido a ello, en muchos lugares a estas setas les denominan Pucheretes o Pucheruelos.

No alcanza gran tamaño, normalmente ronda los 5 cm de diámetro, y alguno menos de altura, sustentándose en un píe muy rudimentario, casi inexistente, del que surgen unos pliegues poco marcados y poco prolongados hacía la copa en comparación con las otras dos especies citadas anteriormente, y de las que es complicado separar morfológicamente si los caracteres son intermedios.

La parte fértil (himenio) se encuentra en el interior de la copa y es de color oscuro, marrón-parduzco casi negro, y la parte externa es pardo-cremosa, más clara según nos acercamos al píe.

Se desarrolla en bosques de coníferas de suelos más o menos arenosos, pero con cierta humedad, y fundamentalmente durante la primavera, siendo una seta más o menos común en los pinares serranos de la provincia de Segovia.

Su nombre científico es muy acertado, ya que se identifica muy bien con sus características, de él obtenemos: leuco=blanco y melanos=negro, que marcan ese contraste de colores que muestra la seta.

Como curiosidades podemos citar, primeramente que es una seta con mucha sinonimia y que ha pasado a lo largo de la historia por multitud de géneros, así la podemos encontrar como
Paxina leucomelaena, Peziza leucomelaena y Acetabula leucomelaena, entre algunos otros.

Además no hay que olvidar, que como sus congéneres posee toxinas hemolíticas termolábiles que pueden provocar intoxicaciones a tener en cuenta, aunque sean más o menos leves o se puedan evitar.

Las fotografías las realicé a comienzos del mes de junio en los pinares más elevados de la Sierra de Ayllón, en el sureste de la provincia de Segovia.


Subdivisión - Ascomycotina; Orden - Pezizales; Familia - Helvellaceae
Género - Helvella; Especie - Helvella leucomelaena

44mm; f5; 1/80; 200ISO

Coreus sp. - Chinche de las Calabazas



Hoy tengo el gusto de presentaros a uno de los conocidos como Chinche de las Calabazas, ya que se denomina así a algunos de los miembros de la esta familia (Coreidae), debido a que algunos de sus integrantes produce severos daños en estas plantas.

No me he atrevido a concretar la especie por temor a equivocarme, aunque sospecho que pueda ser Coreus marginatus (algún experto que lo confirme o lo corrija).

Todos los miembros de esta familia poseen un torax con una característica forma de escudo, eso si, no tan ancho y marcado como en la familia de los Pentatomidos (Pentatomidae), conocidas como Chinches de Escudo, es también característico en esta familia el abdomen ensanchado, que sale por fuera de los élitros o alas anteriores, como podéis apreciar en el ejemplar de la fotografía.

No son de gran tamaño, normalmente un par de centímetros de longitud, tiene una coloración que va desde el pardo-grisáceo, al grana - rosado, como el de la foto. Su alimentación se basa en semillas y frutos de plantas como la bardana (Arctium lappa) o las acederas (Rumex sp.), siendo común observarles durante la primavera y el verano, en zonas frescas donde se desarrollen sus plantas nutricias.

La fotografía la realicé a finales del mes de mayo durante el transcurso de un paseo por la Sierra de los Ancares en la provincia de León.


Clase - Insecta; Orden - Hemiptera; Familia - Coreidae
Género - Coreus; Especie - Coreus sp.

100mm; f10; 1/200; 100Iso; Flash

Centaurea triumfetti - Aciano ligulado



Continuado con el amplio y bonito grupo de las Centaurea, de las que ya hemos visto, C. alba, C. aspera, C. ornata, os traigo hoy una más, la Centaurea triumfetti o Aciano ligulado, aunque para ser correctos del todo debemos decir que se trata de C. triumfetti subsp. lingulata, de la que he encontrado varios sinónimos como C. montana subsp. lingulata ó C. lingulata.

Como todas sus compañeras, es una planta herbácea, pero en este caso de bajo porte, no más de 15-20 centímetros. Tanto el tallo como las hojas tienen bastante pilosidad, lo que le dan un color verdoso algo ceniciento.

Las hojas son estrechas y bastante largas en proporción con el tamaño de la planta. Las flores por su parte, son solitarias pero muy espectaculares, con unas largas lígulas entre violáceas y azuladas que resaltan del resto de la flor, aunque la parte fértil suele tener colores más claros, entre rosados y blanquecinos. Las brácteas son también características en esta especie, más o menos triangulares, con el reborde negro y unos dientes muy patentes con el extremo de color blanco.

Florece a finales de la primavera y durante el verano, ocupando prados herbosos y claros de bosques, normalmente robledales, de las zonas de sierra y pie de sierra.

Como muchas de las Centaurea, tiene propiedades antiinflamatorias y antisépticas usándose en ocasiones para tratar la conjuntivitis de los ojos, aunque en ocasiones también se ha usado como diurética.

La fotografía la realicé en el mes de mayo en la Sierra de Guadarrama, cerca del paraje conocido como la Cuerva del Monje, y siendo una planta relativamente frecuente en toda la sierra.

Para finalizar, quiero dedicar la entrada de hoy a Ángela, que es su cumpleaños. ¡¡Muchas Felicidades y qué cumplas muchos!! Y también a Elvira de Flores y Palabras!!


Clase - Magnoliopsida; Orden - Asterales; Familia - Compositae
Género - Centaurea; Especie - Centaurea triumfetti

70mm; f10; 1/60; 200ISO; Flash Integrado

Claviceps purpurea - Cornezuelo del Centeno



Hoy tengo el gusto de presentaros el hongo que probablemente más muertes haya causado a lo largo de toda la historia. En nada se parece al grupo de las Amanitas tóxicas, ni a los siempre sospechosos Cortinarius o a la letal Galerina marginata, sobre la que ya hablamos en su día, este hongo por muchos conocido, es el Cornezuelo del Centeno (Claviceps purpurea).

Hay mucho escrito sobre él, solamente hay que indagar un poco, pero antes de entrar en detalles a cerca de su historia, quiero haceros una sencilla descripción de la especie.

Es un hongo de ecología parásita que se desarrolla a finales de la primavera y durante el verano, y siempre sobre inflorescencias de gramíneas, siendo el centeno la principal planta hospedadora, pero no la única.

Este inconfundible Ascomyceto es conocido generalmente en su forma de esclerocio (estructura de resistencia que os muestro en las fotografías) que destaca por el aspecto más o menos cilíndrico y alargado, ligeramente curvado y con costillas longitudinales bastante patentes, consistencia dura, color negruzco-violáceo y que no supera los 4 centímetros normalmente, del cual, surgirán una serie de fructificaciones en forma de pequeñas "setitas", cuando las condiciones sean adecuadas, normalmente a partir de esclerocios desprendidos y enterrados.

Estas fructificaciones, muy difíciles de ver (yo no he tenido la suerte), tienen un largo y delgado pie con una cabezuela esférica en el extremo menor de medio centímetro de diámetro, de color ocre-anaranjado y de la que surgen una serie de orificios (ostiolos) por donde expulsará las esporas.

Hay que decir que actualmente es un hongo raro, ya que el centeno su cultiva principalmente como planta forrajera, cortándose la misma en verde e imposibilitando en muchas ocasiones el desarrollo completo del mismo.

Hoy en día estos esclerocios tienen una gran aplicación en farmacología, ya que contienen en su interior gran cantidad de alcaloides de los que se obtienen diferentes medicamentos, y los cuales, en tiempos pasados generaron grandes epidemias.



Sus múltiples aplicaciones son conocidas desde hace siglos, así por ejemplo los chinos lo usaban como facilitador del parto hace más de 3.000 años, a veces con fatales consecuencias.

Durante la edad media y principalmente en Centro Europa produjo muchos miles de muertos, tardándose cientos de años en llegar a conocer la causa de todas estas muertes, ya que las primeras citas de intoxicaciones datan del año 857 en Alemania y no es hasta el Siglo XIX cuando se describe e identifica completamente este hongo, del que en un principio se pensó que era una semilla abortada de la planta.

La enfermedad que producía se ha denominado de múltiples formas, desde Fuego sagrado (Ignis sacer), a Fuego de San Antonio, hasta Ergotismo que será probablemente la más conocida.

Existían dos versiones de la enfermedad una convulsiva y menos común, similar a un ataque epiléptico, y otra gangrenosa y más habitual, que desembocaba en la mayoría de las ocasiones en la muerte. El porque de esta gangrena que iba arrebatando las extremidades y apéndices del afectado, se explica por la larga serie de alcaloides (ergotamina, ergosinina, etc) que posee este hongo y que tienen un potentísimo efecto vasoconstrictor en el organismo.

Fue una pandemia clasista, ya que era curioso ver como afectaba casi exclusivamente a las clases bajas de la población, mientras que los nobles y el clero no sufrían apenas estragos. Todo debido a que el pueblo, consumía asiduamente pan de centeno en el que iban mezclados estos esclerocios molidos, y más en épocas de hambruna donde se intensificaban las epidemias, mientras que el clero y los nobles consumían el pan de trigo y no sufrían sus consecuencias.

Se le denominó Fuego de San Antonio, por atribuírsele a él muchas de las curaciones de estos enfermos, los cuales, asistían a los sanatorios e iglesias edificadas en su honor, en las que las paredes estaban pintadas de rojo para indicar que allí se trataba la enfermedad, y donde éstos mejoraban notablemente al poco de alojarse allí, fundamentalmente debido a que el clero sustituía el pan de centeno por el de trigo.

En la actualidad no existen citas recientes de intoxicación con este hongo, que por otra parte como ya dije es muy utilizado en farmacia por la gran cantidad de sustancias químicas que posee en su composición. Dichas sustancias, fueron estudiadas por el conocido químico de origen suizo Albert Hoffman, y entre ellas ciertos alcaloides hidrosolubles que poseen efectos psicoactivos, siendo precursores del ácido lisérgico, más conocido como LSD, que estuvo tan de moda hace unas décadas como una de las primeras drogas de origen químico.

Las fotografías podemos también decir que son de laboratorio, ya que las realicé durante el transcurso de una exposición micológica en el año 2.008, y que venimos realizando desde 2.004 a través de la Asociación, para lo cual, construimos un pequeño set donde realizamos nuestras fotografías micológicas de estudio.

Las espigas y el cornezuelo fueron cedidas (y todavía las conservamos) a la Asociación por Emilio Blanco Castro, etnobotánico y socio de honor de la misma, que cuenta con gran número de publicaciones y estudios en esa materia.

¡¡Espero que os haya gustado esta larga entrada!!


Subdivisión - Ascomycotina; Orden - Clavicepitales; Familia - Clavicepitaceae
Género - Claviceps; Especie - Claviceps purpurea

70mm; f5; 1 seg; 100ISO; +0,3 EV; Trípode

Zerynthia rumina - Arlequín 2.0


Hace hoy justamente un año que comenzaba esta aventura fotográfica y naturalista en el mundo de los blogs, y lo hacía exactamente con una fotografía esta misma especie, la Mariposa Arlequín (Podéis verla aquí), la cual, he elegido otra vez para cerrar el ciclo (y comenzar uno nuevo), pero esta vez mejorada y complementada.

Quien se iba a imaginar que llegaría a completar un año de blog, ni falta hace decir que ha sido gracias a todos vosotr@s, los siguidores, los visitantes y los comentaristas habituales o esporádicos, ya que me habéis animado a continuar con vuestras visitas y comentarios, así que lo dicho, GRACIAS!!!

No esperé que fuera a llegar a las 169 entradas que al final han sido publicadas, pero mucho menos a los casi 1.800 comentarios y las 20.000 visitas, que al final no son más que números, pero que ayudan a valorar más todavía el esfuerzo realizado por parte de todos...

Quiero destacar que he tenido siempre presente, y lo seguiré teniendo, lo que dije el primer día, que "Tengo como objetivo principal la contribución al conocimiento del medio natural, mostrando su verdadero valor y fomentando su respeto y conservación", lo que ha sido también una gran motivación para seguir adelante.


Para completar un poco la primera entrada de este blog, ya que en su día quedó quizá un poco excasa, decir de esta bellísima mariposa que cuenta con una subespecie castiliana, la cual, es considerada como un endemismo de la península y que está incluida en el Libro Rojo de los Lepidópteros Ibéricos.

Se la puede ver volar desde mediados o finales de marzo, extendiendo su periodo de vuelo hasta finales del mes de junio y pincipios del de julio, siempre en una única generación.

Sus orugas se alimentan en exclusiva de hojas de Aristoloquía sp., (como Aristolochia pistolochia que ya os enseñe en su día) como podeís comprobar en la última de las fotografías, donde aparece en una hoja en este caso de Aristolochia paucinervis. Al ingerir la planta, la oruga acumula las toxinas de la misma en sus tejidos, sin sufrir ningún daño, las cuales, pasarán posteriormente a la mariposa como método defensivo y del que advertirá a sus predadores con esos maravillosos colores arlequinados.

Sus lugares de vuelo son normalmente prados, laderas y zonas de montaña donde su planta nutricia se encuentre presente.



Las tres fotografías se realizaron la pasada primavera, las dos primeras a principios de mayo en la Sierra de Gredos en la provincia de Ávila y la última una semana después junto al Río Pirón en la provincia de Segovia.

Espero que os gusten!!

Clase - Insecta; Orden - Lepidoptera; Familia - Papilionidae
Género - Zerynthia; Especie - Zerynthia rumina

100mm; f8; 1/160; 100 ISO; Flash
100mm; f8; 1/200; 100 ISO; Flash
100mm; f8; 1/160; 100 ISO; Flash

Silene vulgaris - Colleja



Para estrenar nueva familia en el blog, las Cariofiláceas (Caryophyllaceae), os traigo hoy esta Colleja, herbácea perenne de mediano porte que crece tanto de forma cespitosa, a través de tallos rastreros, como de forma vertical, llegando a alcanzar los 60-70 centímetros de altura.

Sus hojas son elípticas, algo lanceoladas, y se disponen de forma opuesta en el tallo. Las flores por su parte, forman grupillos de pocas unidades, destacando su cáliz abultadísimo en el que se marcan una serie de nervios verticales característicos, posee además 5 pétalos blancos que se dividen en dos cada uno de ellos.

Florece en primavera, entre los meses de abril y julio, ocupando generalmente terrenos pobres, junto a bordes de caminos y cultivos, por lo que es una planta común en la provincia.

Es un género en el que aparecen multitud de especies diferentes pudiendo además hibridarse fácilmente entre ellas, lo que en ocasiones no facilita la identificación.

Además por lo que he leído, son plantas bastante consumidas a lo largo y ancho de la península, usando normalmente las hojas tiernas de la parte baja de la misma, tanto como verdura, como en ensalada.

La fotografía, de la pasada primavera, la realicé en una prado cercano a las orillas del Río Pirón donde crecía abundante y vigorosamente...


Clase - Magnoliopsida; Orden - Caryophyllales; Familia - Caryophyllaceae
Género - Silene; Especie - Silene vulgaris

100mm; f8; 1/60; 200ISO; +0,3 Ev; Trípode